La automedicación en la infancia puede parecer una solución rápida ante un resfriado o una fiebre, pero también puede convertirse en un riesgo para la salud. Por ello, el Ministerio de Salud (Minsa) hizo un llamado a madres, padres y cuidadores para que eviten administrar medicamentos a los niños sin la evaluación de un profesional de la salud y acudan oportunamente a una instalación médica cuando presenten síntomas respiratorios.
En Integra Panamá nos sumamos a este mensaje de prevención, recordando que cada niño es diferente y que un tratamiento adecuado siempre debe partir de una valoración médica.
¿Por qué no se debe automedicar a un niño?
De acuerdo con el Minsa, muchos padres optan por administrar medicamentos cuando sus hijos presentan síntomas de resfriado, fiebre o malestar, sin conocer la causa de la enfermedad. Sin embargo, esta práctica puede retrasar un diagnóstico oportuno y provocar complicaciones que podrían haberse evitado con atención médica temprana.
Además, algunos medicamentos requieren una dosificación muy precisa, ya que el organismo de los niños procesa los fármacos de manera distinta al de los adultos.
La dosis correcta depende del peso y la edad
Uno de los principales riesgos señalados por el pediatra gastroenterólogo José Daniel Sensión, de la Región Metropolitana de Salud, es que la dosis de cualquier medicamento en pediatría debe calcularse según la edad y el peso del niño.
Una cantidad mayor a la indicada puede provocar intoxicaciones o afectar órganos como el hígado, mientras que una dosis insuficiente podría no controlar la enfermedad y retrasar la recuperación.
Incluso los medicamentos de venta libre requieren precaución
El hecho de que un medicamento pueda comprarse sin receta no significa que sea seguro para cualquier niño o en cualquier circunstancia.
El Minsa recuerda que medicamentos utilizados para aliviar la fiebre o el dolor, como el acetaminofén, deben administrarse únicamente siguiendo las indicaciones correspondientes, respetando la dosis recomendada para cada paciente. Un uso incorrecto puede ocasionar efectos adversos importantes.
Señales de alarma que requieren atención médica
El Ministerio de Salud recomienda acudir de inmediato a un centro de salud si el niño presenta alguno de estos signos:
- Fiebre persistente superior a 38 °C.
- Dificultad para respirar.
- Somnolencia excesiva.
- Decaimiento importante.
- Rechazo a los alimentos o líquidos.
Estos síntomas pueden indicar una infección que necesita evaluación médica y tratamiento específico.
La prevención sigue siendo la mejor herramienta
Además de evitar la automedicación, el Minsa recuerda la importancia de fortalecer el sistema inmunológico mediante hábitos saludables como:
- Mantener una alimentación balanceada rica en frutas y vegetales.
- Promover la lactancia materna cuando corresponda.
- Cumplir con el esquema nacional de vacunación.
- Aplicar la vacuna contra la influenza a partir de los seis meses de edad y reforzarla cada año.
- Fomentar el lavado frecuente de manos para disminuir el contagio de virus respiratorios.
Un mensaje para las familias
En Integra Panamá sabemos que cuando un niño se enferma es natural querer aliviar sus síntomas lo antes posible. Sin embargo, automedicar puede ocultar enfermedades importantes, retrasar el tratamiento adecuado o provocar efectos secundarios innecesarios.
Ante cualquier síntoma persistente o preocupación por la salud de un niño, la mejor decisión siempre será consultar con un profesional de la salud que pueda realizar una evaluación completa y recomendar el tratamiento más seguro para cada caso.
La prevención, la vacunación y la atención médica oportuna continúan siendo las mejores herramientas para proteger la salud y el bienestar de nuestros niños.
Puedes leer el comunicado del Ministerio de Salud en el enlace







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